Spanish Songs of Old California: The Singers

ENGLISH ESPAÑOL

Lummis knew many people, and he was almost always able to get them to do things for him. Nostalgic about the past, he romanticized about the Californio families and their existence prior to California joining the Union. The singers he hired for his Hispanic music recordings were from various backgrounds and Californio families in the Los Angeles region. Almost all of the recordings were done at El Alisal, his home in Highland Park.

Lummis conocía a mucha gente, y él casi siempre podía hacer que estas personas le hicieran favores. Con su nostalgia por el pasado, el romantizaba las familias californias y el hecho de que éstas existieran antes de que el territorio de California llegara a formar parte de la Union Americana. Los cantantes que el contrató para sus grabaciones de música hispana venían de diferentes origenes y familias californias de la región de Los Ángeles. Casi todas las grabaciones se hicieron en El Alisal, su casa en Highland Park.

Manuela Garcia

One of the most prolific singers was Manuela García, whose family lived in an adobe on South Olive Street in Los Angeles. In 1904 and 1905, García recorded approximately 150 songs for Lummis. (In the records, there are several statements for payments to Garcia of between $4 and $20.) Musicologist John Koegel has theorized that many of the songs García recorded are more recent in California, having arrived with Mexican immigrants in the second half of the nineteenth century. In addition to singing for Lummis, García gave him her notebook containing the words to 149 songs.

During recordings, García was accompanied by a blind guitarist of Mexican descent named Rosendo Uruchurtu. García’s sister Mercedes also recorded a few songs. (An interesting aside: five nieces of Manuela, three of them granddaughters of Mercedes, came to the Braun in the summer of 2008 to listen to the songs and review the correspondence, diaries, and photographs related to these two women. Thanks to this renewal and the long relationship with the family, they made a donation to the Braun Research Library of several photo albums and prints.)

Rosa and Luisa Villa

Sisters Rosa and Luisa Villa, whose family had come to Los Angeles in 1846 from Baja California, were also prominent contributors to Lummis’s project. They sang and played the guitar and mandolin for Lummis, recording about twenty pieces. They were also influential in the “romantic revival” of Californio dances. The sisters continued to perform these songs at an annual fiesta that was held at the Southwest Museum’s Casa de Adobe in the late 1930s.

The del Valle Family

The del Valle family from Rancho Camulos, with whom Lummis spent time starting in 1884 or 1885, contributed twenty-two songs. Nena and Susie del Valle taught Lummis traditional songs and dances.

Adalaida Kamp

Adalaida Kamp, an elderly woman from Ventura, recorded about sixty songs for Lummis. She descended from the Higuera family, which had arrived in California in 1780s. Adalaida’s songs represent some of the oldest extant songs from California. Kamp grew up learning songs in her household, where José de la Rosa—a popular musician, singer, and composer better known as Don Pepe—resided. Credited with being California’s first professional printer, de la Rosa came to California in 1833 with the Híjar-Padrés Party. Although he didn’t like to share his material with others, he was so impressed with Kamp that he willed her his book of song lyrics. Kamp in turn transcribed her own songs and left that book of lyrics to Lummis. She also sold Don Pepe’s notebook to Lummis for $10 (see 1904 invoice folder in box SWS/SWM Invoice/Bills/ETC. 1903-1920). Both of these items are now housed in the Braun Research Library.

Francisco Amate

Another singer who had a long association with Lummis was Francisco Amate, a Spaniard. His songs are Spanish in origin. Amate lived at El Alisal and eventually married. His wife became Lummis’s housekeeper. Unfortunately, Amate died before his daughter was born, so Lummis became her guardian. A recent researcher from Spain listened to the flamenco recordings and was thrilled to hear them. He believes these are the earliest recordings of this style of music.

Manuela García

Manuela García

Una de las cantantes más prolíficas era Manuela García, cuya familia vivía en una casa de adobe sobre la calle South Olive en Los Ángeles. En 1904 y 1905, García grabó aproximadamente 150 canciones para Lummis. (En los registros hay varios talones de pagos hechos a García de entre $4.00 y $20.00). El musicólogo John Koegel piensa que muchas de las canciones que García grabó son relativamente recientes en California, llegando con los inmigrantes mexicanos durante la segunda mitad del Siglo XIX. Además de haber cantado para Lummis, García le otorgó su cuaderno que contenía la letra de 149 canciones.

Durante las grabaciones, García era acompañada por un guitarrista ciego, de descendencia mexicana, que se llamaba Rosendo Uruchurtu. La hermana de García, Mercedes, también grabó algunas canciones. (Una nota interesante: cinco sobrinas de Manuela, tres de ellas nietas de Mercedes, llegaron al Autry durante el verano de 2008 para escuchar las canciones y revisar la correspondencia, diarios y fotografías que tenían que ver con estas dos mujeres. Gracias a este reencuentro y a la larga relación con esta familia, ellas hicieron un donativo a la Biblioteca de Investigaciones Braun de varios álbums de fotos y grabados.)

Rosa y Luisa Villa

Las hermanas Rosa y Luisa Villa, cuya familia había llegado a Los Ángeles de Baja California en 1846, también fueron importantes contribuyentes al proyecto de Lummis. Ellas cantaban y tocaban la guitarra y la mandolina para Lummis, grabando 20 obras. También llegaron a influenciar el “renacimiento romantico” de bailes californios. Las hermanas cantaban y tocaban estas canciones en una fiesta anual que se daba en la Casa de Adobe del Museo Suroeste durante los años treinta.

La Familia del Valle

La familia del Valle, de Rancho Camulos, con quien Lummis se pasó un tiempo a principios de 1884 o 1885, contribuyó 22 canciones. Nena y Susie del Valle le enseñaron a Lummis varias canciones y bailes tradicionales.

Adalaida Kamp

Adalaida Kamp, una anciana de Ventura, grabó como 60 canciones para Lummis. Ella era descendiente de la familia Higuera, que había llegado a California en la década de 1780. Las canciones de Kamp representan algunas de las más viejas canciones que todavía existen en California. Kamp creció con estas canciones en su hogar, donde José de la Rosa – un músico, cantante y compositor cotizado y mejor conocido como Don Pepe – estaba viviendo. Considerado el primer tipógrafo profesional en California, de la Rosa llegó a California en 1833 con el grupo Hijár-Padrés. Aunque a él no le gustaba compartir su material con otros, Kamp lo impresionó tanto que él le heredó a ella su cancionero. Kamp, por su parte, transcribió la letra de sus propias canciones y le dejó ese cancionero a Lummis. También le vendió a Lummis el cancionero de Don Pepe por $10.00. Estos dos artefactos están ahora en la Biblioteca de Investigaciones Braun.

Francisco Amate

Francisco Amate

Otro cantante que tuvo una larga relación con Lummis fue Francisco Amate, un español. Sus canciones también son de origen español. Amate vivía en El Alisal y eventualmente se casó. Su esposa llegó a ser la sirvienta de Lummis. Desafortunadamente, Amate se murió antes de que naciera su hija, así que Lummis se convirtió en el guardián de ésta. Un investigador español se emocionó mucho al escuchar las grabaciones de música flamenca de Lummis. Él cree que son las más antiguas grabaciones de este estilo de música.