Secciones
Programas
Educación
Colecciones Online
EL CUERO COMO ARTE


Edward Borein y Luis Ortega posaron para esta foto en 1934 afuera del estudio de Borein en Santa Bárbara, California. A Ortega le encantaba contar, una y otra vez, la historia de la vez que Borein le preguntó, “¿Quieres ser carnicero de cuero crudo o artista de cuero crudo?” Fue esta crítica atrevida de un conocido miembro de la comunidad artística de Santa Bárbara que convenció a Ortega a emprender una nueva meta en su carrera de trenzador: artista de cuero crudo.

En 1932, Luis Ortega se rompió el brazo en el ruedo de los caballos. Mientras estuvo en Santa Bárbara consultando con el doctor, le mostró su trenzado a Ed Borein, un artista de la costa Oeste. Borein le recomendó que dejara la vida errante del vaquero y se dedicara a trenzar arreos de tiempo completo. El artista admiraba la calidad de su trabajo y lo alentó a que tejiera el cuero a un nivel más artístico. Lo convidó a compartir su estudio, una oportunidad que Luis Ortega aprovechó durante siete años que fueron claves. Este estímulo por parte de un respetado miembro de la comunidad artística de Santa Bárbara convenció a Ortega de que debía perseguir una nueva meta en su carrera como trenzador: la de un artista del cuero. Durante este período comenzó a trenzar con ramales de cuero más finos y es posible que él haya sido uno de los primeros trenzadores californianos en entretejer ramales de colores en sus cabezadas, riendas y fustas.




Luis Ortega’s Rawhide Artistry: Braiding in the California Tradition is organized by
the National Cowboy & Western Heritage Museum.